El verano no sólo acarrea suaves y cálidas brisas, que llenan las playas con miles y miles de turistas; también puede traernos una dañina marea roja. Se trata de un fenómeno natural causado por la acumulación en un área marina de un número suficiente de algas, que hacen que el agua se vuelva colorada y a veces tóxica.
- Hay unas 300 especies productoras de mareas rojas
- Una cuarta parte son productoras de toxinas
- Estas toxinas pueden afectar tanto a la flora como a la fauna marina, así como a los seres humanos.
Las mareas rojas se dan durante la primavera y el verano. Cuando los vientos soplan y enfrían la capa superficial del mar, el agua del fondo emerge para reemplazar el agua superficial. Esta agua emergente puede contener grandes cantidades de dinoflagelados en fase de latencia. El agua se calienta y se vuelve más tranquila, los quistes germinan y comienzan a crecer y a dividirse. En poco tiempo, la floración se vuelve tan densa que cambia el color del agua con el resultado de una marea que puede ser roja, verde, amarilla, según los pigmentos del fitoplancton en cuestión.
El impacto de los afloramientos de fitoplancton tóxico se pone en evidencia cuando afectan a los recursos marinos, como en el caso de la acuicultura. Este tipo de fitoplancton produce toxinas, las cuales son acumuladas por los moluscos y, en determinados casos, por los peces. Normalmente, estos organismos no muestran ninguna anomalía, pero acumulan las toxinas en sus órganos.
Estas toxinas pueden ser transmitidas a los seres humanos mediante el consumo de animales contaminados. Desgraciadamente, la detección del marisco contaminado no es inmediata. Ni los pescadores, ni los consumidores pueden determinar directamente si estos productos son adecuados para el consumo. Las características de las toxinas producidas por estos organismos normalmente no cambian con el cocinado y no modifican el gusto de los alimentos.
Diversas toxinas pueden afectar a las personas que consumieron marisco contaminado. Entre ellas, el PSP o Paralytic Shellfish Poison. Esta toxina afecta los nervios y actúa como paralizante de los impulsos nerviosos.
Los síntomas que provoca:
- En casos moderados: cosquilleo y adormecimiento de los labios, que se extiende hacia la cara y el cuello. Dolor de cabeza, mareos, vómitos y diarreas.
- En casos extremos: parálisis muscular y dificultad respiratoria, con posibilidad de muerte por parálisis respiratoria entre las 2 y las 24 horas posteriores a la ingestión.
El paciente requerirá un lavado de estómago y puede necesitar respiración asistida.
Medidas preventivas:
- Llevar a cabo un seguimiento de las especies de fitopláncton de las zonas de marisqueo.
- Evitar comer marisco de áreas en que haya una marea roja.
- En caso de duda, no comer marisco.
Fuente: Mare Nostrum
Foto: Microbiología, Pac
Etiquetas:marea roja psp
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En los 60 se descubrió que uno de los causantes más graves de este fenómeno es un microorganismo llamado ‘gymnodium brevis’, que mide apenas dos ó tres milésimas de milímetro, pero que puede reproducirse en cantidades alarmantes, tanto que puede llegar a hacer densa el agua. Parece ser que, al llegar a un cuarto de millón por litro de estos microorganismos, el agua adquiere el color típico de los mares de sangre y empiezan a morir peces y otros animales.